Elegir columnas de ducha | Stillö

Ideas con STILLÖ

Del jacuzzi a las columnas de ducha

La historia del jacuzzi es muy curiosa. Se lo debemos a dos hermanos italianos, los Jacuzzi,  que en los años 50 desarrollaron un dispositivo (motobomba transportable) para tratar con hidroterapia a un familiar enfermo de artritis. Al ver que funcionaba, comenzaron a comercializarlo dirigiéndose básicamente a hospitales.

El invento fue mejorando y adaptándose a nuevas necesidades del mercado hasta que a finales de los 60 crearon la primera bañera de hidromasaje con el sistema de hidroterapia totalmente integrado. A partir de ahí comenzó a introducirse en otros ámbitos no vinculados a la salud como los SPAs y llegó hasta el doméstico.

En España, en la década del 2000 tuvieron un boom y proliferaron como setas en los cuartos de baño de las casas, sobre todo, en las de aquellos que acababan de comprarla o habían decidido hacer una reforma. ¿Quién no conoce a alguien que tenga uno en su casa?

Sin embargo, la gran mayoría de personas que decidieron en su momento instalarlo, con el tiempo admiten que prácticamente no le dan uso; bien por el engorro que supone tener que llenar la bañera, bien por no tener tiempo para disfrutarla...

En los últimos años, una de las principales tendencias en los cuartos de baño ha sido la de sustituir la bañera por un plato de ducha. Pues bien, de la mano de esta tendencia, las columnas de ducha se han consolidado como un producto vinculado generalmente a los platos de ducha, capaz de ofrecer los beneficios de la hidroterapia con un menor coste y una mayor usabilidad.

Además, este tipo de productos destaca por su fácil instalación y su mínimo mantenimiento, lo que ha facilitado su incorporación a muchos hogares.

Una columna de ducha se compone de 4 elementos:

  1. El rociador superior
  2. El maneral de ducha de toda la vida
  3. Grifo
  4. Los jets (por donde salen los chorros)

La estética y el diseño tienen un gran peso a la hora de elegir un modelo u otro, pero es fundamental prestar atención a una serie de detalles técnicos que son los que al final repercuten en las prestaciones y calidad de estos productos.

Para ayudarte a localizar las principales diferencias entre unos modelos y otros, aquí tienes unas preguntas cuya respuesta te ayudará a tener una idea más concreta del que se adapta mejor a tus necesidades:

  • ¿El material del cuerpo es de un material inoxidable?.
  • ¿La grifería es termostática?
  • ¿Incluye algún sistema de ahorro de agua?
  • ¿Cuántos efectos de agua permite?
  • ¿Los jets y el rociador son orientables y puedo dirigir el agua hacia la zona que quiero?
  • ¿Tiene un sistema antilimpieza que evita que se acumule cal?
  • ¿Puede usarse también en una bañera?

Por último, pero antes que nada, te recomendamos que tengas muy en cuenta dos factores que están directamente relacionados con el rendimiento de este tipo de productos: el caudal y la presión que llega a tu ducha.

Para conocer el caudal, puedes hacer una prueba muy rápida y sencilla. Pon un cubo de fregona bajo el grifo de la bañera y deja correr el agua durante un minuto. Si recoges entre 8 y 15 litros, tendrás un caudal de agua suficiente.

Para conocer la presión del agua, deberás usar un nanómetro. Cada fabricante indica en las especificaciones de sus columnas de ducha el intervalo de bares entre las que el producto trabaja correctamente. Normalmente, el rango para un rendimiento óptimo está entre los 2 y 5 bares. Si la presión de tu ducha es inferior no funcionará correctamente y si es superior puede provocar desperfectos en la columna.

Si estas interesado en un columna de ducha, no dejes de echarle un vistazo a nuestros modelos.