Como limpiar la mampara | Stillö

Ideas con STILLÖ

Cómo limpiar una mampara

Las mamparas de ducha dejaron hace tiempo de ser un producto cuyo principal objetivo es el de evitar que el agua se desperdigue por el baño mientras nos duchamos. Ahora, cuando se elije entre un modelo de mampara u otro, aspectos como la estética del acabado, los colores del vidrio... toman peso en la decisión ya que se ha convertido en un elemento decorativo más del cuarto de baño. Sin embargo, una vez que la instalamos y la empezamos a usar, ¿cuánto tiempo dedicamos a limpiarla y mantenerla en óptimas condiciones? Os damos algunos trucos que os ayudarán a tenerla como el primer dia.

La cal y la humedad son los dos grandes enemigos de cualquier equipamiento de nuestro baño, sea un mueble, espejo o la propia mampara. Más allá de quedarse únicamente en el cristal y hacerse visible generando un aspecto antiestético, la cal poco a poco se va incrustando en las juntas y otros elementos mecánicos poniendo en peligro la duración de las piezas y su correcto funcionamiento.

Por otro lado, la acumulación de humedad va deteriorando los cromados. En el caso de mamparas con componentes de aluminio o de acero inoxidable de baja calidad, la humedad favorece la corrosión y el deterioro. Y lo que es más preocupante porque influye en la salud, la humedad es un foco de generación de bacterias y microorganismos que entre otras cosas pueden generarnos infecciones en la piel.

¿Cómo podemos evitarlo?

Como siempre, lo mejor sería prevenirlo. Si vivimos en una zona en la que el agua contiene una cantidad importante de cal, deberíamos plantearnos instalar un descalcificador. Más allá de por el tema de las manchas de cal en la mampara, porque esa agua la usamos para beber, cocinar... y la mejor manera de evitar la cal es erradicarla de raíz.

Si no optamos por esta opción, sería conveniente utilizar un paño seco con el que retirar los restos de agua de la mampara tras la ducha diaria. Así, la mampara lucirá limpia por más tiempo, y la limpieza no tendrá por qué ser tan costosa.

A partir de ahí, tocará al menos semanalmente ponerse manos a la obra y limpiar la mampara. Con las cortinas de baño lo teníamos fácil: quitamanchas y a la lavadora. Pero en el caso de las mamparas ese trabajo de limpieza lo debemos hacer manualmente. Para hacerlo, únicamente necesitamos:

1. Producto limpiador

2. Esponja o paño

En el caso de los productos limpiadores, podemos usar desde productos antical a limpiadores que no resulten agresivos con los cromados o soluciones "naturales". Por ejemplo, una solución natural puede ser mezclar vinagre con bicarbonato y aplicarlo durante unos minutos. Una vez que seque la masilla, frotaremos con la esponja o paño y aclararemos con agua.

Como veis no se necesitan ni productos ni un método de limpieza complejo. Incorporar esto que os hemos contado al mantenimiento de la mampara y veréis como luce como el primer dia.