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Cómo ahorrar agua este verano en tu baño

Realizar un consumo de agua responsable es una máxima que siempre debemos de tener en cuenta por nuestro bolsillo y por el medioambiente. El consumo en verano a primera vista parece que puede dispararse así que te damos unas claves para que tu factura de agua y energía se reduzca sin perder el confort. Consejos que sirven para todo el año pero que en época estival son todavía más importantes.

  1. Consumo. Saber cuánta agua consumimos es el primer paso para medir el nivel de ahorro. En nuestra factura de agua el consumo doméstico aparece en metros cúbicos (m3), teniendo en cuenta que cada m3 equivale a 1.000 litros de agua. Es muy sencillo realizar el cálculo de consumo por día y persona, dividiendo la cantidad en metros cúbicos o litros entre el número de personas y luego por el número de días que comprende la lectura de la factura. La media establecida por persona y día ronda los 150 litros. Si superamos esta cifra deberemos de ser conscientes de que nuestro consumo es excesivo. En todo caso y aunque no la superemos, siempre hay que hacer un esfuerzo por realizar un consumo responsable.
  2. Grifos. 
    • Revisión continua. Debemos de realizar una revisión continua de nuestros grifos para controlar que funcionan perfectamente y evitar pérdidas de agua. Asegurarse de cerrar los grifos correctamente puede parecer una obviedad pero es motivo de consumos innecesarios a menudo.
    • Sistemas de atomización. Los atomizadores consiguen reducir el consumo de agua y si alguno de nuestros grifos no lo tiene, es necesario instalarlo.
    • Instalar grifos "inteligentes" y termostáticos. Como ya os hemos comentado en alguna ocasión los nuevos grifos para el baño incorporan tecnología que sin perder el confort, hace que reduzcamos considerablemente el consumo en nuestro baño. Puedes consultar aquí sus características.​
  3. Cisternas. 
    • Utilización adecuada. A menudo utilizamos la cisterna del baño de forma inadecuada. No es una papelera y tampoco es necesario "tirar de la cadena" si no se ha realizado el uso de inodoro.
    • Cisternas de doble descarga. Es conveniente instalarlos para que su descarga se ajuste al uso del inodoro. Obtendremos un gran ahorro con ello puesto que la cisterna es uno de los mayores consumos en el cuarto de baño.
  4. Aseo diario. 
    • La ducha siempre antes que la bañera. Los calores del verano hacen que necesitemos de la ducha o el baño en más ocasiones que en otra época del año. Olvida los largos baños en la bañera y opta por una ducha rápida con la que recuperarás la sensación de frescor ahorrando agua.
    • Consumo adecuado en el aseo. Abre el grifo solo cuando sea necesario hacerlo. Mientras te cepillas o te enjabonas en la ducha no es necesario que el flujo de agua continue y la cantidad utilizada se ajustará mucho más a tus necesidades reales. 
    • Agua sobrante. El agua de la ducha que dejas correr y se pierde hasta que la temperatura es la deseada se reduce con la instalación de grifos termostáticos pero si no cuentas con ellos y tienes que esperar unos segundos, recoge ese agua en un cubo para, por ejemplo, regar las plantas que tanto necesitan el agua durante los meses estivales.
    • Dar ejemplo. Los más pequeños de la casa deben entender el valor del agua y la importancia de su consumo responsable. Como en otros muchísimos aspectos de la vida, funcionan "copiando" los comportamientos y hábitos de los mayores. Una educación en el consumo adecuado de agua hará que ellos también colaboren en reducir el consumo del agua.

Estos sencillos consejos evitarán sustos innecesarios en la factura del agua además de contribuir al cuidado de un bien esencial para todos como es el agua y más en periodos estivales. Entre todos podemos conseguir realizar un consumo más responsable. Nuestro bolsillo y el medioambiente lo agradecerán.